El matrimonio es la mayor prueba del mundo…no obstante, ahora le doy la bienvenida a la prueba en lugar de temerle. Es mucho más que una prueba de qué tan amable eres…es una prueba de todo el carácter, y afecta cada acción. –T.S. Eliot
El matrimonio es la operación por medio de la cual la vanidad de la mujer y el egoísmo del varón son extraídos sin anestesia. —Helen Rowland
Uno de los mejores regalos de boda que Dios te obsequió es el espejo de tamaño completo llamado tu cónyuge. Si tuviera una tarjetita atada, esta hubiera dicho “¡Este regalo es para ayudarte a descubrir cómo eres realmente! –Gary y Betsy Ricucci
La Santificación del Matrimonio
Los monjes entran en la vida de celibato como un camino a la santidad. ¿Es posible entrar en el matrimonio conscientemente como un camino a la santidad? Si lo es, ¿cómo? Los cristianos han tomado los dos caminos y no se puede decir cuál es la mejor manera a buscar la santidad. Lo importante es ver los desafíos de nuestras circunstancias particulares como una oportunidad de crecer. Un atleta que quiere mejorar no escoge el régimen de ejercicio más fácil sino aquello que le desafiará más. Cuando enfrentamos los desafíos del matrimonio, nuestro matrimonio puede enriquecer nuestra relación con Dios. Una de las mejores maneras es por medio de desenmascarar nuestro pecado y actitudes pecaminosas, así guiándonos a la humildad.
Rostros descubiertos
Un marido que verdaderamente ama a su esposa querrá que ella crezca en la pureza. Una esposa que verdaderamente ama a su marido querrá que crezca en ser más como Cristo. Ambos pondrán el crecimiento a la imagen de Cristo por encima de la influencia social, la opinión pública, o la comodidad personal.
El matrimonio ha puesto un espejo enfrente de mí que refleja mi pecado. Me fuerza a enfrentarme honestamente y considerar mis defectos del carácter, egoísmo, y actitudes anticristianos, animándome a ser santificado y limpiado y crecer a reflejar más del carácter de Dios.






