El adulterio y la sensualidad en el vestir
El adulterio y la sensualidad en el vestir
Por Miguel Linares
“Oísteis que fue dicho: No cometerás adulterio. Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón”. Mt. 5:27-28.
Es indudable que el centro de atención de estas palabras de Jesús está dirigido al varón, y que el peso de la enseñanza contenida en ellas recae mayormente sobre los hombres, y que es a nosotros a quienes se señala como responsables de codiciar y adulterar. No obstante eso, podemos afirmar sin reservas que la mujer no juega un papel enteramente pasivo en el caso que el Señor Jesucristo está planteando en este pasaje.
10 comments Marzo 27, 2008















